La ciencia es la gran herramienta que nos hace comprender el funcionamiento de las divinas leyes de la creación y con ellas continuar creando en armonía.

Cuanto más sepamos de las cosas (ciencia), tanto más sabremos de Dios (consciencia).

Spinoza

Es crucial comprender la ciencia como el vehículo de este nuevo tiempo para entender y estudiar el comportamiento general de la naturaleza y sus leyes, así como los fenómenos físicos, las matemáticas y los símbolos. Pero concluyendo que, hasta ahora, es solo eso: el estudio de lo ya creado, más no de la consciencia y de la creación en sí misma.

En palabras del reconocido físico y filósofo Arthur Eddington OM, en su obra publicada en 1929, Science and the Unseen World:

"En pocas palabras, la situación es como sigue: hemos tenido ocasión de aprender que la exploración del mundo exterior con los métodos de la ciencia física no nos lleva a encontrarnos con la realidad concreta, sino con un mundo de sombras y símbolos, por debajo de los cuales aquellos métodos no resultan ya adecuados para seguir penetrando.

Con la sensación de que debe haber algo más detrás, volvemos a la conciencia humana como punto de partida, al único centro donde podríamos encontrar algo más y llegarlo a conocer. Ahí (en el inmediato interior de la conciencia), nos encontramos con otros movimientos y otras revelaciones distintas de las que nos llegan condicionadas a través del mundo de los símbolos [...]

La física subraya con la máxima energía que sus métodos no pueden ir más allá de lo simbólico. Seguramente entonces esa naturaleza nuestra, mental y espiritual, de la que tenemos conciencia a través de un íntimo contacto que trasciende los métodos de la física, nos proporciona justamente aquello que [...] reconocidamente la ciencia no nos puede dar."

En conclusión, la ciencia nunca pretendió separarse de la espiritualidad o unirse a ella, simplemente surge como una herramienta para comprender el mundo. A su vez, varios descubrimientos y conclusiones científicas fortalecen la intriga de la existencia y por ende la aceptación de una incomprensible supra-consciencia.

La palabra ciencia proviene del latín scientia, siendo “scin” del verbo “scindere”, es decir, cortar, particionar. Así el concepto “Ciencia” hace referencia al conocimiento, pues este es adquirido al comprender las partes de un todo.

¿Cuándo entonces comenzó la polémica entre la Ciencia y el Misticismo?

En la historia humana, el racionalismo y el interés de probar todas las cosas, hizo que la fe no fuese suficiente, pues creer no es una certeza. Y dado que filósofos, a finales del Siglo XVI, sentaron que el pensamiento es la base de toda existencia, y que esta solo puede ser percibida por la experimentación, las ciencias se volcaron al “Método Científico” el cual su única vía de obtención de resultados correctos y creíbles es la experimentación.

Y así en el siglo XVIII la cultura creó una corriente educativa en la cual a los niños se les compartían los datos de los resultados obtenidos previamente por científicos, bloqueando la capacidad de cuestionamiento y de experimentar por ellos mismos, es decir, de participar verdaderamente en la ciencia, como los científicos que todos somos.

El misticismo, por otro lado, se orienta a lo que carece de forma, a la vía del autoconocimiento. Reconoce que todo lo externo es una expresión de aspectos internos. Se observan y estudian los campos físicos a partir de la comprensión de los campos mentales y emocionales. La autosanación y el potencial del Ser, son por ende, términos de esta materia.

El misticismo solo puede ser aprendido a través de una transformación profunda de la conciencia.

Entonces la ciencia y el misticismo tienen en común el conocimiento, el discernimiento, la experimentación y aplicación de la sabiduría adquirida. Mas el misticismo no pretende indagar en el sentido de la vida, pues encuentra la vida no como una pregunta, si no como una respuesta, siendo tu existencia lo que le da un verdadero sentido a toda cuestión.

La ciencia ha logrado enormes avances y descubrimientos gracias al estudio del comportamiento de los fenómenos visibles, o Física Externa como lo llaman los antiguos egipcios. Y a su vez se han hecho hallazgos importantes gracias a la nueva tecnología y la física cuántica (el mundo subatómico y sus interacciones), y con esto, han estado siendo verificadas las antiguas teorías de la física clásica relacionadas a la constitución de la materia.

Según algunos, la física, y la mística están llegando rápidamente a una visión del mundo notablemente cercana. Para otros, se trata de enfoques complementarios de una misma realidad.

Ken Wilber

Al conocer más en detalle la visión que presenta la física relativista o física moderna, es notable su semejanza con la visión que la literatura místico-espiritual ofrece.

Lamentablemente es una gran limitante cuando un científico, únicamente contempla el objeto estudiado como algo separado de su consciencia o realidad. Es decir, contempla las ecuaciones meramente abstractas y los símbolos matemáticos de la realidad sin suponer que no existen mediaciones. O como menciona el reconocido Físico Sir James Jeans:

"Nunca podemos comprender lo que sucede, sino que debemos limitarnos a describir las pautas de comportamiento en términos matemáticos; no podemos aspirar a otra cosa.

Los físicos que intentan comprender la realidad pueden estar trabajando en campos diferentes o con métodos distintos: uno puede que se dedique a cavar, otro a sembrar y otro a recoger, pero la cosecha final siempre será un haz de fórmulas matemáticas. Y éstas nunca serán una descripción de la naturaleza en cuanto tal... [Por eso] nuestros estudios no alcanzan nunca a ponernos en contacto con la realidad"

Recordando las enseñanzas Herméticas, del antiguo Egipto, una onda es indivisible, por lo cual, nunca nada se dividió.

En tiempos modernos grandes físicos como A. Einstein, W. Heisenberg, E. Schrödinger o Niels Bohr apoyan esa concepción mencionando en sus obras que el sujeto no puede conocer al objeto sin "interferir" con él. En otras palabras, lo observado jamás estará separado del observador.

A. Einstein y su esposa en tierras Hopi, Arizona, 1931.

Ahora, pues, comprendiendo el lenguaje de la creación (física clásica) es posible explorar el mundo de la conciencia (física cuántica) y apoyándonos en literatura mística-espiritual es posible lograr, así, emplear este conocimiento para vivir en plenitud, abundancia, salud perfecta y crear nuestra propia realidad.

Cito algunos escritos célebres con alusión a este tema.

Por mucho que las ramas actuales [de la física] pueden ampliarse con nuevos descubrimientos científicos, no pueden por su propia naturaleza llegar a traspasar los lindes del trasfondo en el que se asenta su ser.

A. Eddington
El estrechamiento de la frontera entre el observador y lo observado, que muchos consideran una significativa revolución del pensamiento, a mí me parece una sobrevaloración de un aspecto provisional carente de significado profundo.

E. Schródinger
Quien teoriza un experimento formará parte de una corriente científica, pero quien conoce la ciencia, estará abierto a cualquier experiencia sin aferrarse a una idea.

Matías de Stefano
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